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Darwin Andrade, un orgullo monteriano

darwin andrade

Sencillo, amable y con mucha calidad humana. Esa es la forma precisa que describe a Darwin Andrade Marmolejo, un monteriano registrado en Quibdó pero criado en tierras sinuanas que con gran esfuerzo y dedicación ha logrado llegar lejos en lo que más le apasiona: El fútbol.

Darwin nació en la ciudad de Montería pero su madre, al nacer lo llevó con el resto de su familia a Quibdó, Chocó, donde fue registrado para luego volver a las tierras cordobesas, primero a Tierralta y luego a Montería, aquí estudió e hizo su vida.

Desde muy pequeño supo que lo suyo era el fútbol y desde entonces ha trabajado sin cesar por hacer eso que lo apasiona.

Actualmente porta la camiseta número 27 del Standard Lieja en Bélgica, y fue convocado por José Néstor Pekerman para ser parte de la Selección Colombia en la Copa América de Chile 2015.

Definitivamente es un orgullo nuestro y precisamente por eso, La guía de Montería no podía dejarlo pasar por alto, Darwin nos abrió las puertas de su casa y esto fue lo que nos contó.

¿Cómo fue tu experiencia en la selección Colombia?

Para mí esta experiencia es algo como un sueño, como deportista y como futbolista siempre me propuse llegar a la selección y cuando recibo el llamado fue la alegría de todos acá. El equipo es muy alegre, todo lo que se refleja en televisión así es. Para mí eso fue bonito, llegar y que independientemente de que sean personas famosas, sean tan humildes y me recibieran de la mejor forma y recibir el apoyo de todos. Se siente como una familia.

¿Y Pekerman cómo es?

Para muchos es como frío y callado pero la verdad es que es alguien muy sencillo que le gusta hablar mucho con las personas, él es como un padre para los jugadores. Siempre está al tanto de todos los jugadores colombianos. Cuando llegué y empezó a hablarme de las jugadas y cosas que yo he hecho en el equipo donde juego me pareció muy raro porque nunca pensé que estuviera como tan pendiente de lo que hago, pero es algo que se siente muy vacano. Es un privilegio tenerlo como entrenador.

¿Qué les dice en los 15 minutos del entretiempo?

En los 15 minutos él hace un trabajo muy psicológico, de mucha motivación. Lógico, cuando tiene que regañar, regaña pero no con malas palabras, sino más que todo para que los jugadores se despierten y creo que en el partido contra Argentina se vió, que la gente estaba como apagada y en el segundo tiempo la gente salió como dicen por ahí, como un toro.

¿Cómo ha sido tu vida en Bélgica?

Cuando llegué fue complicado porque prácticamente no conocía al equipo. En mi posición jugaba el capitán del equipo y eso lo hizo más complicado y con el idioma, hablo inglés como un 70% y con eso sostengo conversaciones y me puedo defender y tengo dos compañeros que hablan español. Vivir solo no es fácil, cuando vengo a Montería trato de aprovechar el poco tiempo al máximo. La comida ha sido un poco más fácil porque en el equipo nos tienen un chef y como sabe que yo estoy solo siempre me pregunta qué quiero y hace comida para mí, aunque ya aprendí a cocinar, siempre me hago arroz porque en Bélgica normalmente no lo comen.

¿Y las mujeres allá? ¿Tiene novia?

No, soy soltero ya hace algunos meses. He conocido hinchas del equipo en el estadio pero normal. Por lo general me mantengo en la rutina, del entrenamiento a la casa y así, no he tenido la oportunidad de conocer mucha gente. He ido a otras ciudades cerca de donde vivo pero no he conocido una mujer así… Las colombianas son las mejores del mundo, las de allá son elegantes pero la colombiana tiene algo.

¿Qué te llevarías de Colombia para Bélgica?

Me llevaría la alegría del Colombiano, las personas allá son un poquito más fríos, siempre intento ponerle ese toque en el camerino y contagiar a mis compañeros.

¿Qué debe tener una mujer para gustarle a Darwin Andrade?

Debe ser una mujer temerosa de Dios, ¡Por ahí ya va ganando el partido 3 a 0!, que sea sencilla, pequeños detalles que marquen la diferencia. No tengo así una mujer ideal pero principalmente esas dos cosas, que no le guste aparentar lo que no es, con eso marca y va ganando.

¿Escuchas música colombiana allá?

Todo el tiempo, esa es mi costumbre, me gusta mucho la salsa, la champeta vieja, el vallenato. Al principio tenía problemas con la televisión porque es en francés y no entendía nada y conseguí que me pusieran canales en español.

Toda Colombia vio la escena del chico que te entregó la bandera de Colombia y te llamaba desde la tribuna ¿Qué siente cuando los hinchas te aclaman?

Eso fue muy bonito porque fue espontáneo, cuando vi el video me sorprendí porque no me di cuenta en qué momento lo grabaron. Allá tienen como un bonito gesto, entregar la bandera de su país a los jugadores extranjeros. Yo voy caminando antes del partido por la cancha y de repente veo la bandera y quedé muy emocionado, lo que yo hice fue ir a donde él. Eso para uno es una motivación muy grande, estar tan lejos y ver los colores de tu país. Hay gente que me admira en tan poco tiempo, es muy satisfactorio que reconozcan el trabajo. (Leer también Darwin Andrade, el futbolista monteriano que hizo llorar a un hincha europeo).

¿Qué quieres decirle a los colombianos que han visto tu carrera y tu trayectoria y a los niños que también tienen el sueño de ser futbolistas?

Como te decía es muy satisfactorio recibir el apoyo. Desde el inicio yo tuve la convicción que podía llegar a donde estoy, a sabiendas que nadie me iba a regalar nada. Yo me fui así a la deriva buscando ese sueño. A los niños que nunca se rindan, que hay que trabajar duro pero queda la satisfacción de lo logrado. Tu nombre cambia, la vida te cambia. Todo es posible, Dios le cumple las promesas a uno.

Escrito por: Lina Tordecilla Escudero
Escrito por: Lina Tordecilla Escudero

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