El terrible caso del médico barranquillero, José Buelvas

El terrible caso del médico barranquillero, José Buelvas.

La crisis sanitaria por el covid-19 al parecer no está haciendo mejores personas a todos.

Trabajadores de la salud siendo acosados en sus casas y lugares de trabajo, familias contagiadas recibiendo amenazas por parte de vecinos, comprarlo todo en los supermercados sin pensar en los demás, esto son solo algunos de los casos que reflejan una humanidad indolente.

El caso más reciente es el del médico intensivista de Barranquilla, José Buelvas, quien denunció que recibió amenazas de muerte por el fallecimiento de un paciente con Covid19.

Al médico le enviaron una corona fúnebre a su lugar de trabajo y a su casa.

“Me acusan de haber dejado morir a una señora en pandemia en la Unidad de Cuidado Intensivo. Es imposible que dejemos morir a alguien.

Nosotros fuimos formados para salvar gente. Es un pedido de auxilio al Gobierno Nacional por mí y mis compañeros”, dijo el médico.

Además le hicieron llegar un panfleto donde le dieron un plazo de 24 horas para renunciar a la clínica Adela de Char.

El terrible caso del médico barranquillero, José Buelvas

La pregunta es, ¿por qué la reacción ante una situación que debería unir a las personas para que termine pronto está siendo llevando al extremo negativo?

Varios especialistas en el comportamiento humano manifiestan que los factores comunes en esta situación son el miedo al contagio y la incertidumbre que genera no saber cómo enfrentar al virus.

Los efectos del distanciamiento social, que ha despertado mayores niveles de estrés, la dificultad para continuar con las rutinas y la carga asociada a la preocupación por el sustento económico a corto y largo plazo. Cuando el estrés se vuelve crónico, puede que surjan estas conductas primitivas.

Eduardo Sandoval, académico de la U. Autónoma y especialista en psicología de crisis, dice que:

“No hay un único factor que explique que una persona apedree la casa de un vecino de toda la vida porque tenga covid-19, sino que la explicación es multidimensional.”

“Si las personas están expuestas al miedo, incertidumbre, y mucho estrés, ahí se libera cortisol, que es la hormona que nos prepara para huir o defendernos. Cuando el estrés es permanente, es posible que surjan éste tipo de comportamientos primitivos”.

Esto no se trata de justificar a quienes actúan mal o salir en defensa de aquellos que día y noche trabajan para salvar las cientos de vidas afectadas, aun sin la protección necesaria y corriendo el riesgo de infectarse ellos y a su familia.

Es la primera vez que el mundo está enfrentando un mismo “enemigo”. Esta situación requiere que todas las personas se unan, renuncien a los prejuicios y fortalezcan la cooperación, solo así se podrá superar esta crisis.

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