La violencia contra la mujer no se trata solamente del maltrato físico o verbal al que se vea sometida una mujer, por el hecho de serlo.

Incluye otras formas de violencia, algunas mucho más disimuladas a las que algunos han llamado “microviolencias” que se perpetúan muchas veces en espacios más privados y de las cuales poco se habla.

Uno de los pasos fundamentales para acabar con este estigma es el reconocimiento público de las diferentes formas en las que se expresa la violencia de género.

Los tipos más comunes de violencias contra las mujeres: 

Violencia psicológica:

El maltrato psicológico constituye una forma de abuso más sutil y difícil de percibir, pero no por eso menos traumático para las mujeres que lo padecen.

Es toda conducta activa u omisiva ejercida en menosprecio al valor o dignidad personal.

Tratos humillantes, vigilancia constante, aislamiento, marginalización, negligencia, abandono, celotipia, comparaciones destructivas, amenazas.

Actos que conllevan a las mujeres víctimas a disminuir su autoestima, a perjudicar o perturbar su sano desarrollo y a la depresión e incluso al suicidio.

Violencia sexual:

Es toda conducta que amenace o vulnere el derecho de la mujer a decidir voluntaria y libremente su sexualidad.

Comprendiendo ésta no sólo en el acto sexual, sino toda forma de contacto o acceso sexual, genital o no genital.

Tales como actos lascivos violentos o acceso carnal violento o la violación propiamente dicha.

Incluye el uso de la fuerza o intimidación dentro del mismo matrimonio o de otras relaciones vinculares o de parentesco, exista o no convivencia, así como la prostitución forzada, explotación, esclavitud, acoso, abuso sexual y trata de mujeres.

Violencia patrimonial o económica:

Incluye todo acto que genere limitaciones económicas encaminadas a controlar sus ingresos, o la privación de los medios económicos indispensables para vivir.

Acoso u hostigamiento:

Es toda conducta abusiva y especialmente los comportamientos, palabras, actos, gestos, escritos dirigidos a perseguir, intimidar, chantajear, vigilar a una mujer.

Y que atenten contra su estabilidad emocional, dignidad, integridad física o psíquica.

Violencia laboral:

Es la discriminación hacia la mujer en los centros de trabajo públicos o privados que obstaculicen su acceso al empleo, ascenso o estabilidad en el mismo.

Tales como exigir requisitos sobre el estado civil, maternidad, la edad, la apariencia física o buena presencia, o la solicitud de resultados de exámenes de laboratorios clínicos.

Constituye también discriminación de género en el ámbito laboral quebrantar el derecho de igual salario por igual trabajo.

El próximo 12 de junio en el hotel Santorini se llevará a cabo una capacitación sobre:

“Intervenciones sobre la violencia contra la mujer”

El evento es gratis e iniciará a las 8 de la mañana. Incluye almuerzo, refrigerio y certificados.

Es organizado por la Secretaría de Desarrollo de la Salud.

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