10 alimentos que se hacen llamar saludables, pero que en realidad no lo son
En los últimos años Montería ha entrado en un nuevo panorama de tendencias sociales que buscan estilos de vida saludables, rescatando el ejercicio y la alimentación sana. Esta vida fitness no sólo comprende ir al gimnasio, sino mantener una dieta saludable, recurriendo a comidas más naturales, bajas en grasas, harinas y azúcares.
En La Guía de Montería también queremos ser fitness y decidimos contarles a todos aquellos que siguen esta corriente sobre los engaños que hay detrás de la comida “sana” que encontramos habitualmente en supermercados.
-
Alimentos bajos en grasa
En los últimos años, múltiples estudios científicos han demostrado que las grasas saturadas no son el enemigo mortal que nos hicieron creer que eran. Sin embargo, basándose en ese temor a la grasa, las industrias empezaron a sacar productos bajos en esta, y sí lo son, pero estas grasitas son las que les dan el sabor a las comidas y tuvieron que buscar una alternativa para reemplazarlas, de manera que encontraron en las azúcares un buen ingrediente. Así que ya sabes: menos grasa, más azúcar.
-
Pan integral
Comparando los porcentajes calóricos de un producto de trigo integral, se puede notar que no varía demasiado con otros hechos a partir de trigo refinado. La razón es que, para lograr mayor producción, a mediados del siglo XX el trigo integral ha sido modificado genéticamente al punto de tener un índice glucémico (azúcar) similar al de un trigo regular. Lo cual no solo lo hace menos nutritivo, sino que puede causar inflamación y elevar los niveles de colesterol.
-
Bajo en colesterol
Una de las propiedades preferidas para colocar en las etiquetas de los productos y no es mentira, los fitoesteroles son nutrientes que se añaden a ciertos alimentos para reducir el nivel de colesterol en el cuerpo. Sin embargo, estudios han demostrado que pueden llegar a producir enfermedades cardíacas y crisis cardiovasculares.
-
Bebidas deportivas

-
Margarina
Lo cierto es que la margarina no debe ni siquiera considerarse un alimento: no es más que una masa de aceites vegetales repleta de grasas trans que quiere parecer natural pero que provoca problemas cardíacos. La solución está en volver a la mantequilla, a pesar de que esté satanizada por las grasas saturadas, ya que, según estudios científicos, ha demostrado ser más sana y natural.
-
Aderezos para ensaladas
La verdad es que el sabor de las verduras no es tan bueno como quisiéramos y por eso, algunos prefieren echarle vinagretas o aderezos a las ensaladas; sin embargo, muchas de estas salsas o productos para acompañar comidas tienen cantidades de azúcar, sodio y grasas trans suficientes para arruinar cualquier alimento saludable. Hay muchas recetas para hacer tus propios aderezos, anímate a probar algo más fresco y natural.
-
Aceites vegetales
Si les preocupa el corazón, será preferible que lo piensen dos veces antes de comprar aceites vegetales como de canola, girasol y soja. Sucede que estos en verdad reducen los índices de colesterol, pero estudios han demostrado, como con la margarina, que los aceites vegetales pueden elevar el riesgo de enfermedades cardíacas y cáncer, ya que durante su preparación, se someten a altas temperaturas. Lo recomendable es usar grasas naturales como manteca, aceite de oliva o de coco.
-
Cereales para el desayuno

-
Rico en fibra

-
Gaseosas Zero
Aquí en realidad el engaño nos lo juega nuestro cerebro. Es completamente cierto que las gaseosas Zero no aportan calorías, no tienen azúcar, grasas, carbohidratos ni proteínas. La mayoría de nutricionistas coincidirá en que las bebidas zero no nos engordan ni nos hacen bajar de peso, en realidad, además de un pequeño porcentaje de sodio, no aportan absolutamente nada.
El problema es que al satisfacer el gusto por el dulce, las gaseosas dietéticas nos generan ansiedad por el azúcar y nos vuelve más propensos a caer en la tentación. Por eso es común encontrar “adictos” a las bebidas zero. Los expertos recomiendan saciar estas ganas de dulce con frutas dulces como uvas o bananos.











